Gracias Totales, Argentina!!
Welcome to:
Buenos Aires,
¨La ciudad de la furia¨.
Cada día de que vivimos, sobre todo si viajamos y conocemos por primera vez un lugar, es importante que reflexionemos acerca de lo que pasó; las emociones, sentimientos que se generaron en nosotros, para de esta manera realmente comprender que vivir no solo se basa en la cantidad de días que tu presencia física experimento en este mundo, sino por aquellos momentos que atesoras y que generaron algo dentro de ti.
En este post quiero contarles todas mis experiencias, dejar plasmadas mis emociones frente a muchos de los lugares que visité, las personas con las cuales compartí, las cenas que degusté (así como el vino), y que resultado dejan en mí, porque sin lugar a duda, puedo decir que no soy la misma persona que era antes de viajar.
Me encanta viajar, conocer lugares nuevos, ver y aprender su cultura, raíces, saborear nuevos elementos, salir de mi zona de confort, y ciertamente así ocurrió en esta oportunidad que viaje a Buenos Aires.
Realizar este viaje siempre fue un ¨deseo¨o ¨sueño¨, que sabía que tarde o temprano se tornaría realidad, aunque suene un poco petulante, sin embargo nunca le había establecido una fecha, ya que generalmente creo que la mayoría muchas veces busca una ¨excusa¨para atreverse a hacer algo que desea pero que no sabe como justificar bien, pues bueno ese era mi caso, hasta que conversando con una gran amiga mía, me comentó que pronto tendría sus vacaciones laborales y yo aprovechando aquel comentario, y como ya sabía que yo también tendría una semana de vacaciones me exalte y le propuse viajar juntas (mi primer viaje tipo película con una de mis mejores amigas), empezamos a generar una lluvia de ideas acerca de que país conocer, y de repente surgió ....¨Buenos Aires¨.
Soy una fiel creyente de que cuando algo es para ti, todo el universo conspira para que pase lo que tiene que pasar, y así fue; entre las opciones que teníamos estaban Miami, México y Buenos Aires, donde obviamente ya saben anticipadamente la ganadora, pero un factor muy determinante se dio en el precio del pasaje, de repente el boleto a BAs bajó a tal nivel que sino aprovechábamos, el destino simplemente nos daría una cachetada, pero no fallamos así que lo compramos. (el precio fue de $550 aprox. / para Argentina, los boletos suelen estar siempre alrededor de los $800).
Nuestro vuelo fue un lunes 16 de Septiembre a las 16:00, la verdad parecía que no sería pesado pero lo fue, teníamos escala en Panamá, es decir de Ecuador viajamos por aprox 2:30 hasta Panamá para luego tomar nuestro vuelo de 6 horas hacia BAs.
No les mentiré pero el vuelo a Panamá fue muuuuy divertido, el asistente de cabina nos sirvió y descorchó una botella entera de vino para nosotras, la cual disfrutamos
muchísimo
, por suerte el señor sentado a mi lado estuvo dormido todo el tiempo, de lo contrario creo que el inicio de esta experiencia habría tenido un matiz un poco gris.

Como pueden ver en la foto de la derecha, el vuelo nos dejo con mucha ¨altura¨, que ni medio llegamos a Panamá, decidí comprar una botella de Chandon Rosé (lo cual al final les contaré que me salió re-caro por inocente) para poder celebrar como se debe, con un espumante, por nuestro viaje. (nunca lo logramos tomar, así que ahora está aquí conmigo en casa).
El vuelo a BAs. realmente fue pesado, llegamos a las 7am, sin embargo, salimos del aeropuerto aproximadamente a las 8:46 hasta que logramos conseguir un UBER, tengo que comentarles que esta modalidad está aún prohibida en Buenos Aires, UBER opera fuertemente pero bajo la sombra, el chofer era un venezolano que recién había llegado, aproximadamente hace unos 2 o 3 meses, conocía parcialmente la ciudad pero bueno con Google Maps hoy en día puedes llegar donde sea. El camino hacia el departamento donde nos hospedamos tomaba al rededor de una hora y media, así que tuvimos mucho tiempo de charlar, le comentábamos acerca de la comida típica de Ecuador, relacionamos muchos aspectos tanto culinarios como culturales que Venezuela tiene con Ecuador, cuando finalmente llegamos al departamento sabíamos que lo primero que debíamos hacer era cambiar algo de dólares a pesos argentinos, ya que aquella tarde teníamos nuestro vuelo a Iguazú.
Bajamos las maletas, y junto al mismo ¨Chamo¨fuimos hasta la Av. Plaza Italia, donde habían casa de cambio, para el momento $1 representaba $56 pesos, en ese punto decidimos ya quedarnos recorriendo la zona, encontrar un lugar para activar nuestros celulares (cabe mencionar que gracias a mi amigo tuve un chip de allá, el cual me comentan no es nada fácil de conseguir), el plan de internet y llamadas para una semana tenía un costo de $100 pesos ($2 aprox.) Debo señalar que me funcionó muy bien, no necesité de más.
Utilizando google maps empezamos a recorrer un poco el área, el cual es muy comercial, la verdad es impresionante la cantidad de locales con una variedad tan extensa de oferta, no sólo gastronómica, pero en todo sentido. Nuestra mala noche, un poco de jetlag (en ARG son +2horas) y la falta de una buena comida nos tenía algo fuera de lugar, así que decidimos almorzar, ya que para la hora, desayunar no parecía una buena idea.
Mientras caminábamos, pasamos por un restaurante tipo ¨Buffet¨ que ofertaba almuerzos, el olor fue lo primero que me atrayó, pero al ver la comida, caliente, atractiva y variada (sobre todo el precio) no dudamos en detenernos y comer en aquel sitio.
Mi primera comida en la ¨ciudad de la furia¨fue una milanesa.....

Aunque no soy amante de las frituras, es más no me gustan, no dudé en probarla, se la veía tan jugosa y algo de lo cual si soy muy fan es de los quesos, así que, en un ¨santiamén¨, ordené mi ¨mila¨acompañada de una ensalada de repollo o col morada (claro, para darle el balance). El precio de este plato fue de $2,90 aprox. y el lugar se llama ¨La Buena Fortuna¨, debo reconocer que cuando ví que ese era el nombre del lugar posterior a pagar la cuenta y recibir la notificación en mi celular por el pago, me llené de un sentimiento tan bueno de que el viaje estaría lleno de buenas cosas, y así lo sentí.
Una vez que finalizamos de comer, logramos encontrarnos con un amigo mio, ...bueno vamos a ser super sinceros, a Ale lo conocí en Guayaquil en el 2016, justo el día en el que sustenté mi tesis de grado, gracias a una de mis mejores amigas, conversamos aquella noche, y generamos una buena relación, no profunda ya que bueno en una fiesta no es que tratas temas super extensos, ni lograr conocer realmente a alguien, pero hubo aquel ¨click¨que te dice ¨me cae bien esta persona, check¨, pero a la final interactuabamos por redes sociales y así se mantenía la amistad, así que imagínense que lo volví a ver después de 2 años, ya que la última vez fue para el 2017, antes de que la empresa donde el labora lo cambie a vivir a BAs.
Para no hacer este cuento más extenso, posterior al encuentro con Ale, nos instalamos en el departamento, arreglamos la maleta para nuestro viaje a Iguazú y sin prisa solicitamos un Uber para ir hasta el aeropuerto nuevamente (por suerte nuestro vuelo salía del Aeroparque, que está a 20 min de Palermo, donde nos quedabamos).
NO TODO ES PERFECTO:
Si señores, es ahora cuando viene el momento del drama y la tragedia, porque siempre hay un ¨upside-down¨ en todo lo que uno hace, y es aquí donde les relataré nuestra tragedia...
Acostumbrada (en realidad, mal informada) de que para los vuelos nacionales, en nuestro país requieres estar 30 minutos antes en el aeropuerto, mi amiga y yo llegamos super calmadas para realizar nuestro ¨check-in¨.
Problem#1: La chica del counter me indicó que mi maleta sobrepasaba el peso permitido (10 lbs), este es uno de esos momentos que te generan mucho estrés en un viaje porque simplemente no sabes que hacer, pero eso no fue todo...
Problem#2: Paso siguiente de aquel llamado de atención, la chica nos consulta el destino de nuestro vuelo, para lo cual le indicamos que era Iguazú, y adivinen que: ¨Lo sentimos, ya cerramos la puerta hace 10 minutos, perdieron el vuelo!¨.
NO LO PODIAMOS CREER!!!! Y AHORA!! HEEEEEEELP....
Yo estaba mentalizada que quizás esto era algo del destino, que lo mejor era no ir a Iguazú, sin embargo mi amiga me dijo: ¨Si ya estamos aquí, debemos aprovechar, no sabemos cuando regresemos¨. Y fueron aquellas palabras que la verdad me tocaron, yo no soy una persona aprensiva, trato de que nada me afecte, pero analicé que es cierto, que era ese momento el único que tenía garantizado, y que por lo tanto debía aprovecharlo, así como también en cierto que quizás no sea la primera ni la última vez que vaya a BAs y logre ir a Iguazú, pero quizás si sea la ultima que logre viajar con ella, que aún estemos solteras, llenas de salud, nadie tiene el mañana asegurado, así que después de analizar (incluso la cuenta bancaria, ya que nos tocaba pagar otro pasaje) nos decidimos a comprar un nuevo ticket, que por suerte logramos conseguir al día siguiente.
Entre la derrota y la risa, ya que con el cansancio que aún teniamos no lograbamos digerir bien lo que había pasado, regresamos al departamento para descansar un poco, tomar una ducha y arreglar las cosas para el día siguiente. Por la noche Ale, nos invitó a probar, lo que para él, es el lugar con unas de las mejores hamburguesas de todo BAs, algo que realmente lo apruebo, ya que confesaré que tanto las french fries, como la hamburguesa eran una bomba se sabor. El lugar es ¨FatBroders¨ ubicado en Palermo, tienen un menú específico de aproximadamente 5 a 6 tipos de hamburguesa, cada una más llamativa que la otra, donde todas se sirven con doble carne, visualmente parecen pequeñas y confunden a tu intuición de satisfacción, pero la verdad dista de aquello.
Aunque no soy fan como les comenté de las frituras, en las vacaciones todos nos relajamos y rompemos nuestras propias reglas, y claramente (con prueba fotográfica) así fue en mi caso, el plato evidencia que inicié con las french fries, las cuales ahora que estoy redactando este artículo vuelvo a sentir en mis papilas el sabor de ellas, crujientes, sabrosas y las salsas!!! Señores, merecen un premio!!! La salsa verde era una locura (creo que tenia base de albahaca) generaba que la combinación de esos sabores genere una galaxia en tu boca...(realmente me está dando hambre), pero bueno la hamburguesa, una obra de arte, la carne cocida al punto exacto, jugosa, suave, el pan con aquellas semillas variadas, el queso picante... simplemente deben ir a probarla, es un MUST!!
Complementé mi comida con una cerveza rubia artesanal, en Argentina consumen mucho este tipo de cervezas ¨artesanales¨.
Por suerte caminamos de regreso a casa, porque créanme que con tal bomba de grasa saturada mi cuerpo no resistía no procesarla previo a dormir, y aún así no lo procesé totalmente, por lo cual al día siguiente tuve que tomar mucha agua caliente (truco para digerir).
A LEVANTARSE, HORA DE FINALMENTE VIAJAR A IGUAZÚ!
TO BE CONTINUED.....
Buenos Aires,¨La ciudad de la furia¨.
Cada día de que vivimos, sobre todo si viajamos y conocemos por primera vez un lugar, es importante que reflexionemos acerca de lo que pasó; las emociones, sentimientos que se generaron en nosotros, para de esta manera realmente comprender que vivir no solo se basa en la cantidad de días que tu presencia física experimento en este mundo, sino por aquellos momentos que atesoras y que generaron algo dentro de ti.
En este post quiero contarles todas mis experiencias, dejar plasmadas mis emociones frente a muchos de los lugares que visité, las personas con las cuales compartí, las cenas que degusté (así como el vino), y que resultado dejan en mí, porque sin lugar a duda, puedo decir que no soy la misma persona que era antes de viajar.
Me encanta viajar, conocer lugares nuevos, ver y aprender su cultura, raíces, saborear nuevos elementos, salir de mi zona de confort, y ciertamente así ocurrió en esta oportunidad que viaje a Buenos Aires.
Realizar este viaje siempre fue un ¨deseo¨o ¨sueño¨, que sabía que tarde o temprano se tornaría realidad, aunque suene un poco petulante, sin embargo nunca le había establecido una fecha, ya que generalmente creo que la mayoría muchas veces busca una ¨excusa¨para atreverse a hacer algo que desea pero que no sabe como justificar bien, pues bueno ese era mi caso, hasta que conversando con una gran amiga mía, me comentó que pronto tendría sus vacaciones laborales y yo aprovechando aquel comentario, y como ya sabía que yo también tendría una semana de vacaciones me exalte y le propuse viajar juntas (mi primer viaje tipo película con una de mis mejores amigas), empezamos a generar una lluvia de ideas acerca de que país conocer, y de repente surgió ....¨Buenos Aires¨. Soy una fiel creyente de que cuando algo es para ti, todo el universo conspira para que pase lo que tiene que pasar, y así fue; entre las opciones que teníamos estaban Miami, México y Buenos Aires, donde obviamente ya saben anticipadamente la ganadora, pero un factor muy determinante se dio en el precio del pasaje, de repente el boleto a BAs bajó a tal nivel que sino aprovechábamos, el destino simplemente nos daría una cachetada, pero no fallamos así que lo compramos. (el precio fue de $550 aprox. / para Argentina, los boletos suelen estar siempre alrededor de los $800).
Nuestro vuelo fue un lunes 16 de Septiembre a las 16:00, la verdad parecía que no sería pesado pero lo fue, teníamos escala en Panamá, es decir de Ecuador viajamos por aprox 2:30 hasta Panamá para luego tomar nuestro vuelo de 6 horas hacia BAs. No les mentiré pero el vuelo a Panamá fue muuuuy divertido, el asistente de cabina nos sirvió y descorchó una botella entera de vino para nosotras, la cual disfrutamos
muchísimo
, por suerte el señor sentado a mi lado estuvo dormido todo el tiempo, de lo contrario creo que el inicio de esta experiencia habría tenido un matiz un poco gris. 
Como pueden ver en la foto de la derecha, el vuelo nos dejo con mucha ¨altura¨, que ni medio llegamos a Panamá, decidí comprar una botella de Chandon Rosé (lo cual al final les contaré que me salió re-caro por inocente) para poder celebrar como se debe, con un espumante, por nuestro viaje. (nunca lo logramos tomar, así que ahora está aquí conmigo en casa).
El vuelo a BAs. realmente fue pesado, llegamos a las 7am, sin embargo, salimos del aeropuerto aproximadamente a las 8:46 hasta que logramos conseguir un UBER, tengo que comentarles que esta modalidad está aún prohibida en Buenos Aires, UBER opera fuertemente pero bajo la sombra, el chofer era un venezolano que recién había llegado, aproximadamente hace unos 2 o 3 meses, conocía parcialmente la ciudad pero bueno con Google Maps hoy en día puedes llegar donde sea. El camino hacia el departamento donde nos hospedamos tomaba al rededor de una hora y media, así que tuvimos mucho tiempo de charlar, le comentábamos acerca de la comida típica de Ecuador, relacionamos muchos aspectos tanto culinarios como culturales que Venezuela tiene con Ecuador, cuando finalmente llegamos al departamento sabíamos que lo primero que debíamos hacer era cambiar algo de dólares a pesos argentinos, ya que aquella tarde teníamos nuestro vuelo a Iguazú.
Bajamos las maletas, y junto al mismo ¨Chamo¨fuimos hasta la Av. Plaza Italia, donde habían casa de cambio, para el momento $1 representaba $56 pesos, en ese punto decidimos ya quedarnos recorriendo la zona, encontrar un lugar para activar nuestros celulares (cabe mencionar que gracias a mi amigo tuve un chip de allá, el cual me comentan no es nada fácil de conseguir), el plan de internet y llamadas para una semana tenía un costo de $100 pesos ($2 aprox.) Debo señalar que me funcionó muy bien, no necesité de más.
Utilizando google maps empezamos a recorrer un poco el área, el cual es muy comercial, la verdad es impresionante la cantidad de locales con una variedad tan extensa de oferta, no sólo gastronómica, pero en todo sentido. Nuestra mala noche, un poco de jetlag (en ARG son +2horas) y la falta de una buena comida nos tenía algo fuera de lugar, así que decidimos almorzar, ya que para la hora, desayunar no parecía una buena idea.
Mientras caminábamos, pasamos por un restaurante tipo ¨Buffet¨ que ofertaba almuerzos, el olor fue lo primero que me atrayó, pero al ver la comida, caliente, atractiva y variada (sobre todo el precio) no dudamos en detenernos y comer en aquel sitio.
Mi primera comida en la ¨ciudad de la furia¨fue una milanesa.....

Aunque no soy amante de las frituras, es más no me gustan, no dudé en probarla, se la veía tan jugosa y algo de lo cual si soy muy fan es de los quesos, así que, en un ¨santiamén¨, ordené mi ¨mila¨acompañada de una ensalada de repollo o col morada (claro, para darle el balance). El precio de este plato fue de $2,90 aprox. y el lugar se llama ¨La Buena Fortuna¨, debo reconocer que cuando ví que ese era el nombre del lugar posterior a pagar la cuenta y recibir la notificación en mi celular por el pago, me llené de un sentimiento tan bueno de que el viaje estaría lleno de buenas cosas, y así lo sentí.
Una vez que finalizamos de comer, logramos encontrarnos con un amigo mio, ...bueno vamos a ser super sinceros, a Ale lo conocí en Guayaquil en el 2016, justo el día en el que sustenté mi tesis de grado, gracias a una de mis mejores amigas, conversamos aquella noche, y generamos una buena relación, no profunda ya que bueno en una fiesta no es que tratas temas super extensos, ni lograr conocer realmente a alguien, pero hubo aquel ¨click¨que te dice ¨me cae bien esta persona, check¨, pero a la final interactuabamos por redes sociales y así se mantenía la amistad, así que imagínense que lo volví a ver después de 2 años, ya que la última vez fue para el 2017, antes de que la empresa donde el labora lo cambie a vivir a BAs.
Para no hacer este cuento más extenso, posterior al encuentro con Ale, nos instalamos en el departamento, arreglamos la maleta para nuestro viaje a Iguazú y sin prisa solicitamos un Uber para ir hasta el aeropuerto nuevamente (por suerte nuestro vuelo salía del Aeroparque, que está a 20 min de Palermo, donde nos quedabamos).
NO TODO ES PERFECTO:
Si señores, es ahora cuando viene el momento del drama y la tragedia, porque siempre hay un ¨upside-down¨ en todo lo que uno hace, y es aquí donde les relataré nuestra tragedia...
Acostumbrada (en realidad, mal informada) de que para los vuelos nacionales, en nuestro país requieres estar 30 minutos antes en el aeropuerto, mi amiga y yo llegamos super calmadas para realizar nuestro ¨check-in¨.
Problem#1: La chica del counter me indicó que mi maleta sobrepasaba el peso permitido (10 lbs), este es uno de esos momentos que te generan mucho estrés en un viaje porque simplemente no sabes que hacer, pero eso no fue todo...
Problem#2: Paso siguiente de aquel llamado de atención, la chica nos consulta el destino de nuestro vuelo, para lo cual le indicamos que era Iguazú, y adivinen que: ¨Lo sentimos, ya cerramos la puerta hace 10 minutos, perdieron el vuelo!¨.
NO LO PODIAMOS CREER!!!! Y AHORA!! HEEEEEEELP....
Yo estaba mentalizada que quizás esto era algo del destino, que lo mejor era no ir a Iguazú, sin embargo mi amiga me dijo: ¨Si ya estamos aquí, debemos aprovechar, no sabemos cuando regresemos¨. Y fueron aquellas palabras que la verdad me tocaron, yo no soy una persona aprensiva, trato de que nada me afecte, pero analicé que es cierto, que era ese momento el único que tenía garantizado, y que por lo tanto debía aprovecharlo, así como también en cierto que quizás no sea la primera ni la última vez que vaya a BAs y logre ir a Iguazú, pero quizás si sea la ultima que logre viajar con ella, que aún estemos solteras, llenas de salud, nadie tiene el mañana asegurado, así que después de analizar (incluso la cuenta bancaria, ya que nos tocaba pagar otro pasaje) nos decidimos a comprar un nuevo ticket, que por suerte logramos conseguir al día siguiente.
Entre la derrota y la risa, ya que con el cansancio que aún teniamos no lograbamos digerir bien lo que había pasado, regresamos al departamento para descansar un poco, tomar una ducha y arreglar las cosas para el día siguiente. Por la noche Ale, nos invitó a probar, lo que para él, es el lugar con unas de las mejores hamburguesas de todo BAs, algo que realmente lo apruebo, ya que confesaré que tanto las french fries, como la hamburguesa eran una bomba se sabor. El lugar es ¨FatBroders¨ ubicado en Palermo, tienen un menú específico de aproximadamente 5 a 6 tipos de hamburguesa, cada una más llamativa que la otra, donde todas se sirven con doble carne, visualmente parecen pequeñas y confunden a tu intuición de satisfacción, pero la verdad dista de aquello.
Aunque no soy fan como les comenté de las frituras, en las vacaciones todos nos relajamos y rompemos nuestras propias reglas, y claramente (con prueba fotográfica) así fue en mi caso, el plato evidencia que inicié con las french fries, las cuales ahora que estoy redactando este artículo vuelvo a sentir en mis papilas el sabor de ellas, crujientes, sabrosas y las salsas!!! Señores, merecen un premio!!! La salsa verde era una locura (creo que tenia base de albahaca) generaba que la combinación de esos sabores genere una galaxia en tu boca...(realmente me está dando hambre), pero bueno la hamburguesa, una obra de arte, la carne cocida al punto exacto, jugosa, suave, el pan con aquellas semillas variadas, el queso picante... simplemente deben ir a probarla, es un MUST!!
Complementé mi comida con una cerveza rubia artesanal, en Argentina consumen mucho este tipo de cervezas ¨artesanales¨.
Por suerte caminamos de regreso a casa, porque créanme que con tal bomba de grasa saturada mi cuerpo no resistía no procesarla previo a dormir, y aún así no lo procesé totalmente, por lo cual al día siguiente tuve que tomar mucha agua caliente (truco para digerir).
A LEVANTARSE, HORA DE FINALMENTE VIAJAR A IGUAZÚ!
TO BE CONTINUED.....




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